Vigilia de la Inmaculada “La Purísima”

Vigilia de la Inmaculada “La Purísima”

VIGILIA ARCIPRESTAL DE LA INMACULADA

A unos días de esta gran solemnidad de la Inmaculada Concepción, como cada año, el Arciprestazgo de Priego de Córdoba se reúne en torno a su Madre. Y este año, como era lógico, en el templo jubilar de San Francisco.

La Vigilia comenzará con la recepción de todas las parroquias en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción. En torno a las 7 de la tarde, comenzará la procesión por las calles de nuestra ciudad hasta San Francisco, rezando juntos el Santo Rosario.

Se ha querido destacar la juventud cofrade en esta celebración, por lo cual, cada hdad. estará representada por su vocalía de juventud. También, al paso ante el Monumento del Corazón de Jesús en el Llano, todos haremos una CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA.

A la llegada a San Francisco, celebraremos una Solemne Eucaristía que estará acompañada por la Coral Alonso Cano de Priego, y donde como novedad, danzarán los SEISES después de la consagración.

Al término de la Solemne Vigilia, como es tradicional, tendremos un rato de convivencia en la Hospedería de San Francisco. Para lo cual, cada feligrés que quiera puede aportar alguna bandeja.

Un año más, en torno a María, y de una manera especial, este año, recibiendo las gracias de este jubileo nazareno.

Tiempo de Adviento …

Tiempo de Adviento …

El Año litúrgico es un período cíclico anual durante el cual celebra la historia de la salvación hecha por Cristo y al que se distribuye en festividades y ciclos: Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua y Tiempo Ordinario. No se tratan de fechas exactas, sino simplemente una sacralización del curso anual de las estaciones del año y una composición para que en un periodo de tiempo pueda englobarse dicha historia de salvación. Por tanto, la celebración del Año Litúrgico es la vivencia de la vida de Cristo, todas sus etapas desde su nacimiento hasta su muerte. 

El Año litúrgico es el desarrollo de los misterios de la vida, muerte y resurrección de Cristo y las celebraciones de los santos que nos propone la Iglesia a lo largo del año. Es vivir y no sólo recordar la historia de la salvación. Esto se hace a través de fiestas y celebraciones. Se celebran y actualizan las etapas más importantes del plan de salvación. Es un camino de fe que nos adentra y nos invita a profundizar en el misterio de la salvación. Un camino de fe para recorrer y vivir el amor divino que nos lleva a la salvación. 

El Año litúrgico está formado por distintos tiempos litúrgicos. Estos son tiempos en los que la Iglesia nos invita a reflexionar y a vivir de acuerdo con alguno de los misterios de la vida de Cristo. Comienza por el Adviento, luego viene la Navidad, Epifanía, Primer tiempo ordinario, Cuaresma, Semana Santa, Pascua, Tiempo Pascual, Pentecostés, Segundo tiempo ordinario y termina con la fiesta de Cristo Rey. Este primer domingo de diciembre ha dado comienzo a este nuevo ciclo anual con el Adviento. 

 

 

El Adviento es tiempo de espera para el nacimiento de Dios en el mundo. Es recordar a Cristo que nació en Belén y que vendrá nuevamente como Rey al final de los tiempos. Es un tiempo de cambio y de oración para comprometernos con Cristo y esperarlo con alegría. Es preparar el camino hacia la Navidad. Este tiempo litúrgico consta de las cuatro semanas que preceden al 25 de diciembre, abarcando los cuatro domingos de Adviento. 

En este tiempo es costumbre el uso de la corona de Adviento, que simboliza el transcurso de las cuatro semanas del Adviento. Consiste en una corona​ de ramas con cuatro velas, el primer domingo de Adviento se enciende una vela, durante las siguientes tres semanas se encienden el resto de las velas hasta que, en la semana anterior a la Navidad, las cuatro velas están encendidas. 

La corona tiene forma circular porque representa el círculo, que no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar. Se usan ramas verdes porque es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre. Las cuatro velas nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo. Y son cuatro porque respresentan las cuatro semanas del Adviento, como se ha explicado anteriormente. El listón rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.  

Al terminar el Adviento, comienza el Tiempo de Navidad, que va desde el Nacimiento, que se celebra el 25 de diciembre y nos recuerda que Dios vino a este mundo para salvarnos. Después, la Epifanía se celebra cada 6 de enero y nos recuerda la manifestación pública de Dios a todos los hombres. Aquí concluye el Tiempo de Navidad. El eje del Año litúrgico es la Pascua y los tiempos fuertes son el Adviento y la Cuaresma. 

 

Durante el Adviento, Navidad y Epifanía se revive la espera gozosa del Mesías en la Encarnación. Hay una preparación para la venida del Señor al final de los tiempos: “Vino, viene y volverá”. Mientras que en la Cuaresma, se revive la marcha de Israel por el desierto y la subida de Jesús a Jerusalén. Se vive el misterio de la Muerte y Resurrección de Cristo: “Conversión y meditación de la palabra de Dios”. 

En cada tiempo litúrgico, el sacerdote utiliza una casulla de distinto color, ahora durante el Adviento, al igual que en Cuaresma y Semana Santa, se usa el color morado, que tiene un significado de luto y penitencia. 

 

 

 

 

Peregrinación de la Asociación de la Medalla Milagrosa

Peregrinación de la Asociación de la Medalla Milagrosa

El día 27 de noviembre, después de haber celebrado un Solemne Tríduo en honor de la Santísima Virgen de la Medalla Milagrosa, la Asociación de la Medalla Milagrosa peregrinó a la Iglesia de San Francisco para ganar así el jubileo nazareno.

Se rezó un Santo Rosario desde la Iglesia de la Aurora hasta San Francisco, donde se celebró una Eucaristía presidida el Rvdo. Sr. D. Ángel Cristo Arroyo, párroco de Ntra. Sra. de la Asunción. Seguidamente, se rezó por la intenciones del Santo Padre y se leyó la oración del año jubilar para poder ganar así las Indulgencias Plenarias. Al finalizar se repartieron medallas y estampas de la Virgen y se les hizo entrega del pergamino que les acredita su peregrinación a este templo jubilar franciscano.

 

Peregrinación de la Parroquia de la Asunción y Ángeles de Cabra

Peregrinación de la Parroquia de la Asunción y Ángeles de Cabra

En el día de ayer, 26 de noviembre, la Parroquia de la Asunción y Ángeles de la vecina localidad de Cabra, peregrinó al Templo Jubilar Franciscano, para ganar así las Indulgencias Plenarias en este Jubileo Nazareno.

En esta ocasión, ha peregrinado un numeroso grupo de niños de catequesis junto con sus familiares, pertenecientes a la Parroquia de la Asunción y Ángeles de Cabra, acompañados de su Párroco Rvdo. Sr. D. José Antonio Jiménez Cabello. En primer lugar, se desplazaron hasta la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción, donde su Párroco, Rvdo. Sr. D. Ángel Cristo Arroyo, los recibió e hizo de cicerone mostrándoles la Iglesia y el especialmente el Sagrario, una de las obras maestras del barroco español. 

A continuación, pudieron disfrutar de la belleza de nuestra ciudad dando un paseo por el balcón del Adarve y Paseo de Colombia hasta llegar a la antigua Iglesia conventual de los frailes menores franciscanos. 

Seguidamente, celebraron una Eucaristía en la Capilla de Ntro. Padre Jesús Nazareno presidida por su  Párroco. Al término, se rezó por la intenciones del Santo Padre y se leyó la oración del año jubilar para poder ganar así las Indulgencias Plenarias. Después se les hizo entrega del pergamino que les acredita su peregrinación a este templo jubilar.

 

Renovación de los Mandos del Escuadrón

Renovación de los Mandos del Escuadrón

El pasado 24 de noviembre, se celebró la renovación de los mandos dentro del Escuadrón de Soldados Romanos y  Banda de Cornetas y Tambores Chaquetillas Colorás de la Pontificia y Real Cofradía y Hermandad Sacramental de Ntro. Padre Jesús Nazareno, María Stma. de los Dolores Nazarena y San  Juan Evangelista.

Los Candidatos aspirantes a los mandos para el año 2019 eran los siguientes componentes del Escuadrón, D. Ricardo García Pedrajas para Capitán, D. Javier Millán Moreno para Teniente y D. Miguel Ángel Molina Galisteo para Alférez. Tanto el Capitán como el Teniente siendo componentes de los Soldados y el Alférez de lo Chaquetillas Colorás.

El escuadrón, tras consultar a sus miembros mediante una votación interna, decidió proponer al Hermano Mayor los siguientes hermanos para que fueran designados a los correspondientes mandos, tal y como indica el Reglamento de Régimen Interno de la Hermandad:

Capitán: D. Ricardo García Pedrajas

Teniente: D. Javier Millán Moreno

Alférez: D. Miguel Ángel Molina Galisteo

Una vez aceptados los nuevos mandos por el Hermano Mayor de la Cofradía y Hermandad, en la Capilla de Ntro. Padre Jesús Nazareno en el Templo Jubilar franciscano, se hizo el tradicional acto de traspaso de poderes ante Nuestros Titulares donde, después de leer el Evangelio según S. Mateo 8-5.13 por parte de nuestro Capellán y en presencia del Hermano Mayor, se realizó el propio acto de traspaso.

Dicho acto consistente en el Juramento por parte de los nuevos mandos, a los cuales se les hizo entrega de las enseñas y atributos del Escuadrón, recibiendo la Espada el nuevo Capitán por parte del anterior, la Bandera del Escuadrón al nuevo Teniente por parte del anterior y la Estrella de Alférez al mismo por parte del anterior.

Para concluir el acto, que ya es costumbre en el seno de la Cofradía y Hermandad, el Hermano Mayor refrendó y designó lo nuevos mandos propuestos por el Escuadrón, finalizando así con una oración y con un emotivo ¡¡¡Viva NTRO. PADRE JESÚS NAZARENO!!!